Técnicamente, cualquier creyente puede hacerlo (como Felipe bautizó al eunuco), pero para mantener el orden y la autoridad de la iglesia, usualmente es delegado a un pastor o líder delegado.
Leamos lo que dice la Biblia:
Hechos 8:38 Y mandó que se detuviera el carro; y ambos, Felipe y el eunuco, descendieron al agua, y Felipe lo bautizó.
¿Ya sabes quién te bautizará?