Alcanzando las Alturas
Richard Wurmbrand
«Predicad el Evangelio a toda criatura.» (Mateo 16:15)
Nate Saint, uno de los cinco misioneros martirizados en las selvas del Ecuador en 1956, antes de partir de Quito había pronunciado un sermón premonitorio acerca de expender. Dijo: «Durante la última guerra se nos enseñó que para poder obtener nuestro objetivo, teníamos que estar dispuestos a ser sacrificados, y muchas vidas se gastaron pagando el precio de nuestra redención de las cadenas de la esclavitud política . . . Sabemos que sólo hay una contestación cuando nuestro país demanda que compartamos en el precio de la libertad—sin embargo cuando el Señor Jesús nos pide que paguemos el precio para la evangelización mundial, a menudo contestamos sin una palabra. No podemos ir. Decimos que cuesta mucho. . . . Los misioneros constantemente se enfrentan al sacrificio.»
Entonces fue enviado a los indios Aucas. Los misioneros sabían que eran salvajes, así que usaron las «tácticas de Jacob.» Dejaban caer regalos mientras volaban sobre sus territorios. Recibían regalos en cambio. En el último vuelo, los nativos pusieron un loro hermoso en la bolsa que colgaba desde el avión.
Luego cinco misioneros aterrizaron entre los Aucas. Saint era uno de ellos. Primero tuvieron un encuentro feliz. Al día siguiente fueron asesinados. Betty Elliot, una de las esposas de los martirizados, escribió esa misma tarde: «Más que nada Jim deseaba que los Aucas conocieran a Cristo.»
Escoge una nación, una tribu, una categoría social al servicio de la cual dedicarías tu corazón, por Cristo. Puede que no seas llamado a ser un misionero a ellos, pero puedes ser un co-misionero por medio de tus oraciones, esparciendo las nuevas acerca de la misión, y ayuda financiera con tu salario.