Alcanzando las Alturas

Richard Wurmbrand

21 febrero, 2026

“Llamado en hebreo”. Juan 5:2 – “Sabes griego?”. Hechos 21:37

La Biblia en sus lenguajes originales (hebreo, arameo y griego) es la Palabra de Dios. Lo que tenemos hoy día es una traducción de la Palabra. La ventaja de saber los lenguajes bíblicos es evidente. Todo hombre con una educación secundaria puede aprender hebreo o griego dedicado a un cuarto de ora diario a este estudio.

Les animo a que aprendan los lenguajes originales.

En la Versión Autorizada algunas palabras están en itálicas, las cuales fueron completadas para completar una oración bíblica que le parecía incompleta al traductor. Por ejemplo, el texto hebreo de 2 Samuel 5:8 es: David dijo… todo el que hiera a los jebuseos… aborrecidos del alma de David. Eso es todo. Los traductores añadieron: ―él será jefe y capitán. No hay tal promesa en el original. Los soldados de David debían haber cumplido su deseo por amor a su país, no para subir de rango.

En Génesis 13:9, Abraham dice al Lot: ―Te ruego que te apartes de mi. Si fueres a la mano izquierda, yo iré a la derecha: y si tu a la derecha, yo iré a la izquierda. Los traductores añaden en itálicas: ―si tomareis la mano izquierda, si departiereis a la mano derecha. El original no esta claro gramaticalmente, pero enseña que los dos son cuerpo y que la separación entre creyentes es como contarse la mano.

Génesis 30:27 dice simplemente en hebreo: ―Labán le respondió a (Jacob)… Halle yo gracia en tus ojos. La palabras ―quédate fue añadida por los traductores. De-pendía de Jacob tomar el curso de acción que conside-ran mejor. El amor no impone actitudes sobre otros. Labán solamente deseaba encontrar favor en los ojos de Jacob. Escudriña las Escrituras. Pide a tu pastor que va-ya al original para sabor e interpretación.