Alcanzando las Alturas

Richard Wurmbrand

31 marzo, 2026

“Y menospreciaron sus vidas hasta la muerte.” (Apocalipsis 12:11)

¿Has pensado alguna vez en las almas inmortales de Somalia, en la punta noreste de Africa? En las arenas de Somalia hay una simple lápida con la inscripción “Merlin R. Grove, Febrero 9, 1929-Julio 16, 1962. Jesús dijo, . . . ‘Nadie viene al Padre sino por mí’, (Juan 14:6)”.

Grove era un misionero menonita. Un sacerdote musulmán, airado contra él, lo apuñaló 12 veces. La esposa de Grove, Dorotea, oyó algo, y cuando salió afuera, su esposo ya estaba muriendo. El asesino se volvió hacia ella y la apuñaló en el abdomen.

Dorotea se había preguntado anteriormente si estaba en el lugar apropiado como misionera, no estando segura de que podía amar a los somalíes, a los cuales consideraba vagos, feroces e inclinados a matar. Ahora que yacía sangrando en el piso, el amor del Calvario por los somalíes llenaba su corazón. Se recuperó. Más nunca dudó de su vocación.

La manera más rápida de estar seguro de la salvación es tomar sobre ti algún sufrimiento por el hecho de que tú eres salvo. La manera más rápida de estar seguro de cierta vocación es tomar sobre ti una cruz específica relacionada con esta vocación. Has escogido la esposa o esposo adecuado si puedes llevar una carga pesada por él o por ella.

Hoy día Somalia es comunista. Dos clases de fanatismo se han combinado; el musulmán y el marxismo ¿Hay alguien dispuesto a hacer lo mejor que pueda para que los somalíes sean salvos?