Alcanzando las Alturas
Richard Wurmbrand
“Y lo débil del mundo escogió Dios.” (I Cor. 1:27)
Nelson logró todos sus triunfos venciendo grandes impedimentos. Frágil y débil, fue víctima de la fiebre amarilla en India. Contrajo otras enfermedades desconocidas en las Indias Occidentales. El, un comandante de la marina, sufrió toda su vida de mareos. Perdió un ojo en Cörsoga. Más tarde su mano derecha fue amputada. En otra batalla fue herido gravemente en el pecho.
Pero había aprendido a vencer al dolor. Y fue él quien derrotó las fuerzas navales de Francia y España en Trafalgar.
El héroe Nelson también tenía un punto débil. Se vio involucrado en un escándalo enorme en Londres y Nápoles por su envolvimiento con la Dama Hamilton, esposa de otro hombre. No son los impedimentos lo que puede destruir la vida de un hombre, sino su debilidad de carácter. “El que se enseñorea de su espíritu, (es mejor) que el que toma una ciudad.” (Prov. 16:32)
Como ser humano, Jesús entró a la vida con muchos impedimentos. Corrió el rumor que su nacimiento había sido irregular. Pertenecía a una familia pobre en una nación oprimida. Nunca tuvo una educación rabínica. Pero mostró que con fe uno puede conquistar obstáculos y ser el tipo de persona adecuada. Jesús es el hijo de Dios. Aquellos que creen en El son hijos de Dios. El dijo: “Todo es posible para el que cree.”
No te preocupes por tus impedimentos físicos o cualquier otra clase de impedimento. Ellos pueden ser los mejores estimulantes para grandes logros.
Averigua cuál es tu debilidad específica, y a través de Cristo fortifica el muro de la fortaleza que está más expuesta al enemigo.