Alcanzando las Alturas

Richard Wurmbrand

28 marzo, 2026

«Sé fiel hasta la muerte, y yo te daré la corona de la vida.» (Apocalipsis 2:10)

C.T. vio una nota extrañamente redactada en Liverpool en el 1908. Le llamó la atención y su sentido de humor: «Caníbales quieren misioneros.» Entró en el salón de reuniones donde Karl Kumm contó la historia de su recorrido por África y de todas las tribus que nunca habían escuchado la historia de Jesús. Los exploradores habían estado en esas regiones, aunque sabían que eran habitadas por caníbales. Cazadores, misioneros musulmanes, comerciantes de armas y licor, oficiales europeos, y científicos habían arriesgado sus vidas, pero jamás cristiano alguno había ido allí para hablar de Jesús.

Studd se preguntaba por qué los cristianos no iban. Dios replicó: «¿Por qué no vas tú?» Studd ya había servido como misionero por muchos años en China y en India. Estaba enfermo. No obstante, fue y ganó caníbales para Cristo.

Todavía hay individuos, tribus, y países que se complacen en torturar y asesinar cristianos. Hoy día puedes dar tu vida entre la gente de la edad de piedra en América Latina, en las Filipinas, en Papua-Nueva Guinea. Los fanáticos musulmanes siempre están dispuestos a matar a los cristianos. Han matado a un gran número en este siglo en Turquía y Líbano. Los comunistas están listos para encarcelar a cualquiera que se atreva a llevar Biblias a los países comunistas. Todavía hay tribus atrasadas y otras que no se han alcanzado en África. Ve allá aunque estés viejo y enfermo. Si no puedes ir, ayuda con tus oraciones, tu trabajo casero y con tus contribuciones a aquellos que sí van.

Oremos todos por los cristianos que sirven como misioneros en lugares de gran peligro, arriesgando su vidas.