Alcanzando las Alturas

Richard Wurmbrand

19 febrero, 2026

“El que labora su tierra se saciará de pan”. Proverbios 12:11

La humanidad tiene tres veces más las armas necesarias para matar a todo ser viviente y solamente la mitad de los alimentos que necesita. Uno de cada dos hombres está desnutrido o muriendo de hambre. Las huelgas, los motines, y las revoluciones no aumentan la producción de alimentos. Además, le hacen daño a nuestro prójimo. Pruebe los medios mostrados por Dios para tales circunstancias:

Ore regularmente, en las palabras enseñadas por nuestro Señor: ―El pan nuestro de cada día, dánoslo hoy. Obedece a Dios. Escrito está: ―Si anduviereis en mis decretos y guardareis mis mandamientos y los pusieres por obra… comeréis vuestro pan hasta saciaros (Lev. 26:3-5).

Ten cuidado como comes. ―Dios creó (los alimentos) para que con acción de gracias participasen de ellos… (i Timoteo 4:3) ―Come tu pan con gozo. (Eclesiastés 9:7) Los primeros cristianos comían juntos con alegría y sencillez de corazón (Hechos 2:46). —Traed Todos los diezmos al alfolí y haya alimento en mi casa: y probadme ahora en esto, dice Jehová de los ejércitos, si no derramare sobre vosotros bendición (Mal. 3:10).

Cambia tu actitud, si es necesario, para concordar con la promesa: ―El que camina en justicia y habla lo recto; el que aborrece la ganancia de violencias, el que sa-cude sus manos para no recibir cohecho, el que tapa sus oídos para no oír propuestas sanguinarias; el que cierra sus ojos para no ver cosa mala;… se le dará pan (Is.33:15-16). Nosotros por el contrario, gastamos ―dinero en lo que no es pan. (Isa. 55:2) Todos desperdiciamos. No pensamos mucho en las necesidades de otros.

Sabiendo que el hambre acecha al mundo, cam-biemos nuestras maneras de actuar hoy para nuestro provecho espiritual y por aquellos que se mueren de hambre.