Alcanzando las Alturas
Richard Wurmbrand
«Como el lirio entre los espinos, así es mi amiga entre las doncellas.» (Cantares 2:2)
En In GULISTAN (el Jardín de Rosas), por el célebre autor místico perso Muslih al-Din Saadi, existe la historia de Madshnun y su amada novia, Leila. Fue un amor infeliz, porque el padre de Leila había dado su hija a otro hombre. Madshnun, loco de amor. (su nombre significa loco) huyó al desierto para vivir con las bestias, sin propósito, sin esperanza.
El rey del país lo hizo traer a su palacio y le reprochó por su locura a lo que Madshnun contestó: «Si supieras cuán bella es Leila, me comprenderías.» El rey mandó a traer-a Leila delante de él.
Era una mujer beduina común, más fea, quemada por el sol, frágil por la pobreza. La esclava más humilde de su harén era más bella que ella. No podía entender por qué debía ser amada tanto. Madshnun adivinó el pensamiento del rey y le dijo: «Tú no puedes ver la belleza de Leila, nadie puede. Esta belleza se revela solamente a aquellos que miran a través de la ventana de los ojos de Madshnun. El amor y la belleza son dos enigmas en uno. Sólo el que ha adivinado el primero puede entender el segundo.
Dios amó tanto al alma pecadora que dio a Su Hijo. «Porque El nos amó primero,» le amamos a El. (I Juan 4:19) Su amor lo hace ver belleza y valor en hombres que ningún otro estimará. Creamos en el buen gusto del amor. El sabe por qué nos ha escogido. Nos regocijamos en Su amor.