Alcanzando las Alturas
Richard Wurmbrand
«Uno de los malhechores que estaban colgados… dijo a Jesús: acuérdate de mí cuando vengas en tu reino. Entonces Jesús le dijo: De cierto te digo que hoy estarás conmigo en el paraíso.» (Lucas 23:39, 42, 43)
Lenin dijo a un sacerdote, antes de su muerte: «He errado. Sin duda había muchos oprimidos que liberar pero nuestro método ha provocado otras opresiones y masacres horribles. Mi quebranto mortal es ser sumergido en un océano de sangre de innumerables víctimas. Es demasiado tarde para volver atrás pero para salvar a Rusia hubiésemos necesitado diez San Franciscos de Asis.»
Lenin había sentido la influencia cristiana. Había conocido al sacerdote ortodoxo Gapon, que fue ahorcado después por los comunistas. La revista atea de la Unión Soviética, NAUKA I RELIGIA, publicó lo siguiente en diciembre del 1973:
«Lenin mostró gran interés en los escritos de cristianos sectarios. coleccionados por un camarada comunista, especialmente en los manuscritos antiguos. Los estudió cuidadosamente. Estaba interesado especialmente en sus escritos filosóficos. Después de leer sus manuscritos cuidadosamente dijo: «¡Qué interesante! ¡Esto fue creado por gente sencilla! ¡Libros enteros!»
La revista comunista no dice más. ¿Quién sabe cuanto más habrá detrás de esta historia? Tal vez una conversión en el lecho de muerte. El cielo es un lugar de sorpresas. Puede que nos sorprendamos al encontrar allá convertido al asesino de muchos cristianos Vladimir Lenin.
Puede que seas una persona mala. Puede que estés leyendo esto al final de tu vida. Todavía puedes ir al paraíso.