Devocional
Max Lucado
Hay tantas cosas que no sabemos. No sabemos si la economía caerá o si nuestro equipo ganará. No sabemos qué está pensando nuestro cónyuge ni cómo resultarán nuestros hijos. Y las Escrituras nos recuerdan que ni siquiera sabemos “por qué debemos orar” (Romanos 8:26).
Pero según las palabras de Pablo en Romanos 8:28, podemos estar absolutamente seguros de cuatro cosas: Sabemos que Dios obra. Él es incesante e incansable. Dios trabaja para nuestro bien supremo. Dios obra para el bien de quienes lo aman. Y Dios obra en todas las cosas. ¡No pocas cosas, en todas las cosas!
¿Marioneta en manos de la fortuna o del destino? Tú no. Estás en manos de un Dios vivo y amoroso. Tu vida es una narrativa elaborada por un Dios bueno que trabaja por tu bien supremo.